El viajante

El viajante

Mucho interés volcado en esta . Su última
obra Nadar Y Simin: Historia de una separación; fue algo más que una gran
película. Fue uno de esos films que se tatúan en tu memoria para permanecer
eternamente. Un film eléctrico, intenso y ganador de múltiples premios. ¿Cómo
no podía esperar con grandes expectativas este film?
Más aún, sabiendo que había ganado el Oscar a mejor película no inglesa. Y
ya era la segunda estatuilla que ganaba Farhadi. Y es que dos premios en seis
años, es considerable, más teniendo en cuenta el alto nivel que presenta
anualmente la sección «Mejor película de habla no inglesa»
Título original Forushande (The Salesman)aka
Año 2016
Duración 125 min.
País Irán
Director Asghar Farhadi
Guion Asghar Farhadi
Música Sattar Orak
Fotografía: Hossein Jafarian

 

Es una gran película.
Es un film costumbrista, al que le cuesta arrancar. Una cocción lenta
cimienta la trama, que sí bien a muchos les puede parecer una narrativa
pausada, en realidad son muchísimos los detalles visuales a tener en cuenta.
La secuencia introductoria seduce, los movimientos de cámara muy acertados
finalizan en la fractura de un cristal, que bien podría servir de analogía
metafórica al film, refiriéndose esa fractura interna que sufrirá el protagonista
durante el relato.
La película se desarrolla como si de un film neorrealista se tratará, hasta
el primer giro. Conocemos a los personajes y se nos presenta esa
identidad que contienen las piezas de Farhadi, un dominio de la imagen y
el lenguaje absolutos . Es el preciso trabajo visual que emplea para construir
el incidente principal del discurso, del cual surgirán los diferentes conflictos
internos. El elemento narrativo del teatro ayuda, asimismo también sugiere
diversas interpretaciones, nos deleita con simbolismos inteligentes
constantemente.
Lo mejor de todo es la manera en que Farhadi te ofrece las imágenes, él las
coloca para que el espectador les de sentido, propone una interacción por
parte del público muy interesante. Y esa propuesta resulta reflexiva, requiere
atención, un cierto sacrificio por parte del espectador para llegar a comprender
las miradas, las acciones, las respuestas… Las interpretaciones de Shahab
Hosseini, Taraneh Alidoosti transmiten, sin lugar a dudas capital para el
funcionamiento de la película.

Comprender cómo la humillación, la desesperación, el orgullo, y la
venganza a veces sobrepasan la linea de la racionalidad, sería uno de los
principales ejercicios de esta narración.
Nos sumerge en un punto intermedio, en el cual sentir empatía por ambos
personajes, no condiciona el relato, de hecho, le otorga al espectador una
responsabilidad narrativa y eso es brillante. Pese a que pueda aparentar una
película tediosa, en realidad solo es necesario relacionarte, introducirse,
conectar con ella. Nader y Simin por ejemplo, sí que tenía un ritmo más
acelerado y los conflictos externos eran más numerosos. Sin embargo este film
tiene una alta carga de subtexto, su mayor identidad es la imagen,
complementada eso si, por diálogos muy bien medidos.

«Por la noche no me toques, por el día no te vayas… me vas a volver loco».
El final de la cinta, con los planos intercalado del matrimonio, ese silencio… las
miradas que tanto dicen… en mi humilde opinión eso es puro cine.
Un film recomendable, para verlo en la gran pantalla. Para sumergirte en
una gran historia, minimalista, pero narrada de la manera más
genuina posible. Un ejercicio necesariamente preciso.

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